¿Quién puede someterse a un tratamiento de líneas de expresión?
Los adultos mayores de 18 años que presentan líneas de expresión no deseadas o que requieren tratamiento por espasmos musculares, sudoración excesiva o migraña pueden ser candidatos adecuados.
Las aplicaciones de toxina botulínica se encuentran entre los tratamientos estéticos no quirúrgicos más utilizados para reducir, suavizar o prevenir los signos del envejecimiento facial.
Movimientos repetidos como fruncir el ceño, elevar mucho las cejas, sonreír, contraer los labios o fumar pueden contribuir a la aparición de arrugas dinámicas.
Las zonas más comunes son las líneas verticales entre las cejas, las líneas horizontales de la frente, las patas de gallo, las líneas verticales del labio superior y las líneas en forma de paréntesis alrededor de la boca.
¿Qué son las aplicaciones de toxina botulínica?
La toxina botulínica se aplica en dosis pequeñas y controladas en músculos seleccionados para disminuir la contracción excesiva. Esto ayuda a suavizar las arrugas dinámicas y a conseguir una expresión facial más descansada.
¿Cuánto duran los efectos?
La duración puede variar de una persona a otra, aunque normalmente se mantiene durante varios meses. Los tratamientos repetidos pueden planificarse según las necesidades del paciente y la valoración médica.