¿Quiénes pueden someterse a un tratamiento de cicatrices?
Cualquier persona con cicatrices quirúrgicas, cortes, quemaduras, lesiones cutáneas u otras cicatrices en cualquier parte del cuerpo puede ser candidata a una revisión de cicatrices.
Las cicatrices ubicadas en zonas visibles, como el rostro o los brazos, pueden generar un impacto psicológico importante y provocar pérdida de confianza.
El tratamiento de cicatrices, también conocido como revisión de cicatrices, reduce al máximo su apariencia. El éxito del tratamiento puede variar según factores personales como la edad, el consumo de tabaco y alcohol, enfermedades existentes, así como la localización, antigüedad y tamaño de la cicatriz.
Las heridas en el rostro suelen cicatrizar más rápido que las de la espalda, mientras que las cicatrices antiguas pueden responder menos al tratamiento.
Entre los métodos utilizados en el tratamiento de cicatrices se incluyen:
- Láser fraccionado
- Radiofrecuencia con microagujas
- Láser fraccionado y otros tratamientos con láser
- Dermoabrasión
- PRP
- Dermapen
- Peelings químicos
- Rellenos e inyección de grasa
¿Qué ocurre después del tratamiento de cicatrices?
- Las suturas suelen cicatrizar en un plazo de 5 a 10 días.
- Las marcas residuales pueden verse rojas y evidentes al principio, pero con el tiempo adquieren un tono más parecido al de la piel.
- Aunque las cicatrices no desaparezcan por completo, la mejoría puede continuar durante hasta 2 años.
- Durante este periodo también pueden recomendarse cremas, geles y tratamientos con láser.