¿Quiénes pueden someterse a una reparación del himen?
Cualquier persona que lo solicite puede someterse a una reparación del himen. También puede realizarse en mujeres que han dado a luz.
El himen también recibe el nombre de membrana himeneal, y estos procedimientos se conocen como himenoplastia.
El himen es un tejido similar a una membrana ubicado en la entrada del canal vaginal, y su reparación puede realizarse con técnicas temporales o permanentes.
En el primer método, realizado 2–3 días antes del matrimonio o de una relación prevista, la zona se estrecha mediante suturas microquirúrgicas. El segundo método es la técnica de colgajo, en la que se utiliza tejido tomado de la vagina.
Método microquirúrgico: La reparación del himen se realiza uniendo y suturando nuevamente los fragmentos himeneales alterados. No todas las pacientes son adecuadas para este método. Suele preferirse en pacientes con una estructura himeneal más gruesa.
Técnica de colgajo: Consiste en crear un puente fijando un colgajo de tejido tomado del interior de la vagina a la pared vaginal opuesta. También puede realizarse con asistencia láser.
Además, los fragmentos obtenidos del colgajo con láser pueden utilizarse en una himenoplastia de doble capa para favorecer la aparición de sangrado durante la relación sexual.
¿Está garantizado el sangrado después de la reparación del himen?
Se espera sangrado después de la cirugía de reparación del himen. Con la técnica de colgajo de doble capa, el procedimiento se diseña para favorecer la aparición de sangrado durante la relación sexual.
¿Qué ocurre después de la reparación del himen?
- El procedimiento se realiza en condiciones estériles sobre una mesa ginecológica.
- Tras una intervención de aproximadamente 30 minutos, la paciente suele poder retomar su vida normal alrededor de 1 hora después.
- Después de la cirugía se recomienda cambiar la ropa interior con frecuencia.
- Se deben evitar el ejercicio intenso y los movimientos bruscos de las piernas.