¿Quién puede someterse a un relleno de pómulos?
Los pacientes que presentan pérdida de volumen en las mejillas con el paso de los años o que perciben un aspecto cansado en su rostro pueden ser candidatos.
Después de los 30 años, la piel comienza a afinarse gradualmente y puede disminuir el tejido graso de las mejillas. Estos cambios favorecen la flacidez y el aspecto hundido del rostro.
El relleno de pómulos se utiliza para restaurar o resaltar de manera equilibrada la proyección de los pómulos y mejorar la armonía facial. La naturalidad y la definición son objetivos clave en la estética de las mejillas.
El material de relleno se inyecta bajo la piel en una sesión que suele durar alrededor de 20 a 30 minutos. El paciente normalmente observa un efecto temprano y puede volver a su vida diaria poco después.
¿Qué debe tenerse en cuenta después del relleno de pómulos?
- Puede aparecer inflamación temporal, enrojecimiento, hematomas, picor o sensibilidad.
- Estos efectos suelen ser de corta duración.
- Deben evitarse sauna, baño turco y exposición intensa al calor durante el periodo indicado por el médico.
- El resultado final se valora una vez que el tejido se ha asentado.