¿Quiénes pueden realizarse injertos de grasa facial?
Los pacientes de mediana edad con mentón retraído o poco definido y un rostro plano son candidatos ideales para las aplicaciones de injerto de grasa facial.
Con el paso de los años, se produce pérdida de tejidos blandos en el rostro, el tejido subcutáneo se debilita y la piel se vuelve más fina. Los Injertos de Grasa Facial aportan un efecto regenerador y de relleno en la zona facial.
¿Para qué problemas pueden utilizarse los injertos de grasa facial?
- Surcos nasolabiales y líneas de marioneta.
- Sienes, contorno de ojos, párpados superiores, ojeras y surcos lagrimales.
- También pueden realizarse aplicaciones de grasa en la punta del mentón y en los bordes de la mandíbula inferior.
EFECTO REGENERADOR:
Las células madre presentes en la grasa favorecen la renovación. Este efecto incrementa la síntesis de colágeno. Como resultado, la piel se hidrata, disminuyen las arrugas finas y las manchas, y comienza un proceso de rejuvenecimiento y revitalización.
EFECTO DE RELLENO:
Gracias a las células madre presentes en la zona inyectada, se forman nuevas células y se consigue un efecto de relleno. Con ello, el contorno facial se define mejor, se suavizan las líneas profundas y se mejoran pómulos, labios, extremos de las cejas, contorno de ojos, punta del mentón y línea mandibular.
¿Los resultados de los injertos de grasa facial son permanentes?
Puede afirmarse que los injertos de grasa facial y sus efectos reparadores presentan una elevada durabilidad.
¿Qué ocurre después de los injertos de grasa facial?
- Los injertos de grasa facial se realizan en quirófano y duran aproximadamente 1 hora, según el área tratada.
- Los pacientes suelen recibir el alta el mismo día.
- Durante los primeros 2 días puede aparecer cierta hinchazón y equimosis.
- El rostro suele recuperar la normalidad después de 3 semanas.
- Se recomienda protegerse del sol durante 3 meses tras el procedimiento.